BANCO
MUNDIAL:
IGUALAR OPORTUNIDADES, CLAVE
PARA DESARROLLO DE AMÉRICA
LATINA
Índice de
Oportunidad Humana (IOH) mide
nivel de equidad en 19 países
Entre un cuarto y la mitad de la
desigualdad de ingreso observada
entre los adultos de América
Latina y el Caribe se debe a
circunstancias personales que
enfrentaron cuando eran niños,
sobre las que no tuvieron
control ni responsabilidad, como
la raza, el género, el sitio
donde nacieron, la educación de
los padres y la ocupación del
padre, las cuales revelan el
nivel de desigualdad de
oportunidades en la región.
Éste es uno de los hallazgos de
un informe hecho público hoy
(08.10.2008)
por el Banco Mundial, escrito
por Ricardo Paes de Barros,
investigador del Instituto de
Pesquisa Econômica Aplicada/Brasil)
y los economistas del Banco
Mundial Francisco Ferreira,
José Molinas y Jaime Saavedra,
en el que se presenta por
primera vez un Índice de
Oportunidad Humana (IOH).
El IOH
permite determinar qué tan
importantes son las
circunstancias personales para
abrir o cerrar el acceso a los
servicios necesarios para una
vida productiva, como agua
potable, saneamiento,
electricidad o educación básica
entre los niños de la región.
Esto abre un nuevo campo de
acción para diseñar políticas
públicas enfocadas en la
equidad.
“América
Latina y el Caribe es una de
las regiones más desiguales del
mundo, en donde el 10% más rico
de la población captura 40% del
ingreso total, mientras que el
10% más pobre obtiene sólo el
1%. En gran medida esto se debe
a que no todos tienen las mismas
oportunidades. Esto debe
cambiar. El IOH es una nueva
herramienta que contribuye a que
los gobiernos de la región
puedan asignar recursos
presupuestarios de forma más
eficiente—y generar más
oportunidades para todos los
niños”,
sostuvo
Pamela
Cox, Vice Presidenta del Banco
Mundial para América Latina y el
Caribe.
Por esa
razón, el Banco Mundial decidió
aplicar el IOH inicialmente en
América Latina, con datos que
representan a 200 millones de
niños en 19 países de la región.
El IOH mide el porcentaje de las
oportunidades necesarias para
asegurar el acceso universal de
la niñez a los servicios básicos
que están disponibles y que han
sido asignadas bajo el principio
de equidad. Va de 0 (total
privación) a 100 (universalidad)
y se calcula en base a servicios
de agua potable, saneamiento,
electricidad y educación básica.
El IOH mejora si hay más
oportunidades y si esas
oportunidades se distribuyen de
manera más equitativa. El IOH
permite identificar cuáles son
los factores que determinan el
mayor/menor acceso a estos
servicios fundamentales.
Los
resultados evidencian desafíos
a resolver pero también un claro
progreso. Varios países, como
Brasil, con alto grado de
desigualdad de ingreso entre
adultos, exhiben avances
importantes hacia la igualdad
de oportunidades entre niños.
“Los
latinoamericanos siempre hemos
sentido que el terreno de juego
no está nivelado, que nuestro
destino está predeterminado
desde nuestra infancia por
circunstancias sobre las que no
tenemos control. Ahora que
podemos medir la desigualdad de
oportunidades, vemos que ese
sentimiento es también realidad.
Pero, aún más importante, ahora
podemos hacer algo al respecto
y establecer políticas públicas
enfocadas en la equidad”.
aseguró
Marcelo
Giugale,
Director de Política
Económica y Reducción de la
Pobreza para América Latina del
Banco Mundial.
Los
resultados del IOH además
muestran que el lugar de
nacimiento, en primer lugar, y
el ingreso de los padres, en
segundo, son determinantes
poderosos del acceso a servicios
de agua potable, de saneamiento
y de electricidad. La educación
de los padres y su estatus
socioeconómico están
estrechamente vinculados a los
logros educativos de sus hijos.
Entre 19 países
latinoamericanos, Argentina
(88%), Chile (91%), Costa Rica
(86%), Uruguay (85%) y Venezuela
(86%) están más cerca de la
universalidad de oportunidades.
Guatemala (50%), Honduras
(53%) y Nicaragua (46%),
están más lejos de llegar a la
meta, tanto por una baja
cobertura como por una
distribución desigual.
Entre 1995 y 2005, el
crecimiento promedio anual del
IOH en la región fue de 1%.
Paraguay y Perú crecieron a
una tasa más elevada de 1,4%
anual.
En promedio, dos tercios
de las mejoras en el IOH se
deben a un incremento de la tasa
de cobertura y un tercio
a una reducción de la inequidad
en la distribución de las
oportunidades educacionales y de
vivienda.
El
estudio encuentra también que
entre un cuarto (Colombia) y la
mitad (Guatemala)
de la desigualdad de ingreso que
existe entre los adultos de
América Latina, se debe a
circunstancias fuera de su
control que enfrentaron al
inicio de sus vidas. La raza es
también un factor clave para
explicar las diferencias de
ingreso, sobre todo en los
grupos con más desventajas.
Es
fundamental que los países de la
región se enfoquen en alcanzar
la universalidad en el acceso a
estos servicios para ampliar las
oportunidades de los adultos del
mañana, de lo contrario el
terreno de juego no estará
parejo y la equidad será un
objetivo a alcanzar en la
región.
Acceda al informe completo y a
un mapa interactivo visitando
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