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NOTAS DE PRENSA |
Experto afirma que cultura
política
latinoamericana esta marcada por
la ilicitud
Asunción, Paraguay,
Jueves 10 de Agosto de 2006
Política
Desconfianza en las
instituciones y la impunidad
favorecen corrupción.
La desconfianza en las
instituciones y la impunidad son
factores que favorecen el
crecimiento de la corrupción en
el Paraguay y en otros países
latinoamericanos, sostiene el
profesor Erick D. Langer,
experto en políticas
anticorrupción de la Universidad
de Georgetown, con sede en
Washington, Estados Unidos. El
catedrático vino al país para
dictar unas charlas en el marco
de un programa conjunto encarado
con el Centro de Políticas
Públicas de la Universidad
Católica. Aseguró que existe una
cultura política que en la
región favorece al crecimiento
de prácticas corruptas.

Profesor Erick D. Langer
- ¿Qué lo trajo a Asunción?
- Para hablar sobre las
políticas públicas y las formas
de poder financiar proyectos
anticorrupción, sobre las
oportunidades que hay para
conseguir ayuda, de la clase de
financiación que existen y las
oportunidades de aplicarlos en
el Paraguay. Hay ciertos
intereses de gobiernos que se
deben tomar en cuenta. Hay que
distinguir entre políticas que
van más hacia la gobernabilidad
y otros hacia el desarrollo
económico.
- ¿Cómo se canalizan las
financiaciones hacia nuestros
países? ¿Qué acciones concretas
se toman en la lucha
anticorrupción?
- Me parece que estamos entrando
en una fase nueva, hablando de
modelos, y se trata de aplicar
en todo el mundo; son más bien
modelos locales, porque la
corrupción no es la misma en
todo el
mundo. El Gobierno de Estados
Unidos, a través de USAID...
Además, está la Cuenta del
Milenio, que le puede dar muchos
millones de dólares a Paraguay.
También hay otros organismos
como el BID, la UE, Banco
Mundial, que están tratando de
desarrollar políticas donde se
enfocan mucho el problema de
corrupción.
- Estos programas vienen
desarrollándose hace tiempo,
pero para la gente son casi
desconocidos.
- Existe preocupación por la
baja ejecución de los programas,
justamente por problemas de la
corrupción. Hay que prevenir los
problemas de corrupción. Con la
Cuenta del Milenio, por ejemplo,
el
Estado paraguayo tiene que
mostrarse eficiente para poder
recibir y administrar bien el
dinero que
reciba. Porque para qué darle
mucho dinero si no va a resultar
en nada.
- ¿La corrupción es solo de los
organismos del Estado?
- Hay muchas formas de
corrupción. Los organismos están
reconociendo que en la
corrupción no solo
es del Estado y hay diferentes
niveles. Existen también
prácticas en otros ámbitos, pero
el problema
es que casi todos los programas
dan dinero de un gobierno a
otro. Entonces, el enfoque es en
la
eficacia del Estado, del
gobierno.
- ¿Usted está en condiciones de
hacer una análisis de la
situación del Paraguay en el
tema corrupción?
- Yo no soy experto en medir la
corrupción de diferentes países;
eso lo dejo a Transparencia
Internacional. Lo que sí podría
decir es que en cada país hay
problemas diferentes de
corrupción, y me
parece que en el caso de
Paraguay primero existen
indicios de corrupción en el
Estado mismo. Pero
también en el tema de
contrabando, Paraguay ha sido
históricamente un país de
tránsito del
contrabando. A Estados Unidos,
en particular, le está
interesando mucho los problemas
en la triple
frontera justamente por el
lavado de dinero que puede ir a
Medio Oriente.
- Pero en la triple frontera no
solo se lava dinero para los
grupos venidos de Medio Oriente;
la
cuestión allí es mucho más
compleja.
- Existen ciertos intereses que
pueden ser más importantes para
Estados Unidos que para
Paraguay.
Quizá para ciertos organismos de
Estados Unidos no importan tanto
el ciudadano paraguayo y sus
problemas de corrupción interna,
como el efecto que va a tener la
corrupción para su lucha contra
el
terrorismo.
- La corrupción es una cuestión
estructural, donde no solo está
involucrado el Gobierno, sino
que la ciudadanía en general
muchas veces se presta a estas
prácticas.
- Me parece que existen acá y en
muchos países más de una cultura
política que permite la
corrupción, porque a veces creen
que trabajar de una forma
patrimonial es la única manera
de acceder a ciertos servicios,
en vez de insistir como
ciudadanos que tienen derecho a
exigir y conseguir determinado
trámite. Ellos prefieren pasar
unos guaraníes aquí y allá para
conseguir determinado
documentos. Si toda la población
exige sus derechos y denuncia
los casos de corrupción, sería
fantástico, pero no todos
consideran que es algo que
tienen que hacer. Hay una
cultura política en toda
Latinoamérica que se presta a
abusos e ilicitudes. Pedir
favores existe también en
Estados Unidos o en Europa, pero
aquí es diferente; los niveles
son mayores.
- ¿Qué factores hacen la
diferencia entre las naciones
con menos nivel de corrupción y
países como los
nuestros?
- En primero lugar, hay que
destacar que hay corrupción en
todos lados; nadie está exento.
Pero creo que hay dos
diferencias. Una es que en
muchos países el sistema por lo
general funciona y la gente cree
en las instituciones. En los
países latinoamericanos hay
desconfianza en las
instituciones. La segunda
diferencia es la impunidad que
existe acá, es la creencia que
hay mucho más impunidad. En
Estados Unidos, empresarios muy
poderosos fueron condenados por
hechos de corrupción: uno
purgará 60 años de cárcel.
Entonces, reconocemos que
existen casos de corrupción,
pero las instituciones funcionan
mejor en ciertos lugares que en
otros.
- Cuando a usted le preguntan en
sus charlas por dónde debemos
comenzar para combatir la
corrupción, ¿qué contesta?
- Creo que hay que empezar por
proyectos pequeños, factibles y
reproducir el éxito. Por
ejemplo, la entrega de
documentos de identidad es un
problema que se puede
solucionar. Hay que empezar por
lo concreto. En segundo lugar,
lo que estamos tratando de hacer
Georgetown y la Universidad
Católica es formar gente que
luego pueda formar a más gente
sensibilizada, orientada, que
pueda empezar a cambiar el país.
Nosotros colaboramos con
nuestras contrapartes
paraguayas, los orientamos, pero
las soluciones son locales.
Dejamos algo montado que ustedes
deben seguir haciendo,
multiplicando los éxitos.
- Estos proyectos son más para
organizaciones no
gubernamentales. ¿No existen
programas para
encarar con el Estado?
- Existen muchos programas a
nivel gobierno, pero nunca se
involucró a las universidades
más
prestigiosas del país para
formar gente en la lucha contra
la corrupción. Ese es uno de los
objetivos principales. La idea
es formar a jóvenes que serán
futuros líderes. Usted sabe que
los gobiernos cambian a cada
rato, mientras que si uno sigue
formando a líderes se va a crear
una conciencia nueva que luego
influirá en el cambio de las
políticas estatales y pueden
llegar incluso a cambiar la
cultura política, que -creo-
también debe modificarse.
jcardozo@abc.com.py
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